Dormir bien es fundamental para mantener la energía, la memoria y la salud a cualquier edad. Sin embargo, a medida que envejecemos, algunos problemas que aparecen durante la noche pueden pasar desapercibidos y afectar poco a poco nuestra calidad de vida.
Muchas personas creen que roncar es algo normal, especialmente en los adultos mayores. Otras se acostumbran a despertarse cansadas, tener la boca seca por la mañana o sentir sueño durante el día. Pero estas señales no siempre son consecuencia de la edad: en algunos casos, pueden indicar un trastorno respiratorio del sueño.
Una de las cuestiones que merece atención es la posición al dormir. Dormir boca arriba puede empeorar los ronquidos y la apnea obstructiva del sueño en determinadas personas, porque la lengua y otros tejidos de la garganta pueden desplazarse hacia atrás y estrechar las vías respiratorias.
Esto no significa que dormir boca arriba sea peligroso para todos los adultos mayores. Lo importante es reconocer las señales de alerta y saber cuándo conviene consultar con un profesional sanitario.
1. ¿Por qué dormir boca arriba puede afectar la respiración?
Cuando una persona duerme boca arriba, la gravedad puede favorecer que la lengua y los tejidos blandos de la garganta se desplacen hacia la parte posterior de la boca.
En algunas personas, este cambio estrecha las vías respiratorias y dificulta el paso del aire. Si existe predisposición a la apnea obstructiva del sueño, la situación puede empeorar durante la noche.
La apnea obstructiva del sueño es un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente o se reduce de manera importante mientras la persona duerme.
Estos episodios pueden fragmentar el descanso y provocar que el organismo no obtenga un sueño reparador.
Entre las posibles señales se encuentran:
- Ronquidos fuertes y frecuentes.
- Pausas en la respiración observadas por otra persona.
- Despertares repentinos con sensación de ahogo.
- Sueño poco reparador.
- Dolor de cabeza al despertar.
- Cansancio o somnolencia durante el día.
No todas las personas que roncan tienen apnea del sueño, pero los ronquidos intensos acompañados de pausas respiratorias merecen una evaluación médica.